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sábado, 31 de mayo de 2014

MEDICAMENTOS DE RIESGO PARA EL ADULTO MAYOR

En un reciente artículo de García-Baztán y colaboradores (2014) dedicaron su investigación a conocer el uso de benzodiacepinas en adultos mayores en distintas situaciones: en su hogar, es un hospital de agudos y en una unidad de convalecencia geriátrica. En su estudio encontraron que aquellos adultos mayores a los que era más probable se les recetaran benzodiacepinas eran  aquellos que incurrían en polifarmacia, es decir, que ya tomaban 5 o más medicamentos.
  Pero ¿por qué es de relevancia conocer si a los adultos mayores se les prescriben benzodiacepinas? La respuesta es que estos fármacos están asociados a efectos secundarios muy graves, Charlson, Pomepei, Ales y McKenzie (citado por García-Baztán) desde los años 80´s dieron luz sobre el hecho de que el consumo crónico de dicho fármaco está relacionado con un mayor riesgo de muerte en el adulto mayor.
  Tras el estudio que incluyó a 334 adultos mayores García-Baztán y colaboradores concluyen que es necesario promocionar protocolos de uso racional de fármacos para mejorar los resultados de salud de nuestros ancianos.
García-Baztán, A., Roqueta, C., Martínez-Fernández, M., Colprim, D., Puertas, P., y Miralles, M., (2014) Prescrpción de benzodiacepinas en el anciano en diferentes niveles asistenciales: características y factores relacionados. Revista española de geriatría y gerontología. 49 (1), 24-28. 

lunes, 26 de mayo de 2014

ANSIEDAD EN EL ADULTO MAYOR!!!


Las personas mayores viven numerosos cambios vitales, como la jubilación, los problemas de salud o la pérdida de la autonomía personal, que pueden generar síntomas ansiosos. Evitar el aislamiento social y ayudarles a que tengan una vida tan autónoma como sea posible contribuye a prevenir y combatir la ansiedad. En este artículo se explica cuáles son las principales causas que generan ansiedad en las personas mayores y el tratamiento más adecuado.
La ansiedad también atrapa a las personas de la tercera edad. Numerosos estudios señalan que su incidencia es menor entre los mayores de 65 años que entre los adultos hasta esa edad. Pero, aun así, según los datos más optimistas, se considera que como mínimo el 11% de estas personas sufre algún trastorno de ansiedad, como el trastorno de ansiedad generalizada, las fobias o el trastorno obsesivo compulsivo.
Diferentes causas de la ansiedad: La ansiedad en sí no es un problema; es una reacción ante determinadas situaciones. Sin embargo, cuando se genera sin una causa clara o cuando se mantiene durante demasiado tiempo, puede convertirse en un problema de salud. Las causas de la ansiedad en la tercera edad pueden ser muy variadas. Por un lado, hay personas que arrastran sus problemas ansiosos desde años atrás, que pueden agravarse a edades avanzadas. Pero hay otras específicas propias de los cambios vitales que se producen a partir de los 65 años. La jubilación, el progresivo deterioro de la salud y las capacidades, la pérdida de la autonomía personal, la necesidad de tener que mudarse a una residencia ante la incapacidad de desenvolverse en la vida cotidiana, el aislamiento social, la reducción de los ingresos económicos o la cada vez más cercana presencia de la muerte pueden provocar signos depresivos y ansiosos en muchas personas.
Dificultades en el diagnóstico de ansiedad: Una dificultad para su diagnóstico en los mayores es que, en muchos casos, los síntomas son más físicos que mentales. Es habitual que las personas que padecen ansiedad a cualquier edad tengan dolores de barriga, musculares, de cabeza e, incluso, palpitaciones. Pero como es tan frecuente que los afectados tengan otros problemas físicos típicos de la edad, estos indicios quedan enmascarados.
Por otro lado, señales cognitivas propias de los trastornos de ansiedad, como la irritabilidad o la falta de concentración, también pueden pasar desapercibidos, porque muchas veces se consideran que se deben al envejecimiento. Otra de las particularidades en las personas mayores es que es frecuente que se presente junto con patologías como las demencias. La apatía, la depresión y la ansiedad son síntomas muy habituales en quienes sufren la enfermedad de Alzheimer (un tipo de demencia que afecta a más de medio millón de personas en España), sobre todo, durante las primeras fases de este trastorno. Cuando empieza a manifestarse el Alzheimer, el paciente puede sentirse angustiado por sus problemas de memoria o dificultades para orientarse.
El tratamiento de la ansiedad en los mayores: En el abordaje del tratamiento de la ansiedad en las personas mayores es fundamental que el especialista establezca cuáles son las causas que explican el desarrollo de este problema de salud. El tratamiento no será el mismo si el motivo es una demencia o el hecho de que la persona se acaba de trasladar a una residencia. En ocasiones, será necesario realizar una terapia psicológica para que el paciente aprenda a identificar y controlar sus síntomas, que quizás haya que complementar con un tratamiento farmacológico. De todos modos, los expertos aconsejan que, para combatir y prevenir los problemas de ansiedad en las personas de la tercera edad, es fundamental evitar el aislamiento social. Para ellos, es importante que los mayores puedan tomar decisiones sobre su vida y estén en contacto con sus familiares y amigos.
Ansiedad y salud cardiovascular: Según un estudio publicado en el año 2007 en el ‘Journal of the American Collage of Cardiology’, la ansiedad incrementa el riesgo de sufrir un infarto. Son numerosos los estudios que señalan que, en general, aumenta el riesgo cardiovascular. Así, agrava la hipertensión en las personas que la padecen. Por tanto, es importante que las personas mayores hagan lo posible por sortearla ya que, con el paso del tiempo, el corazón funciona peor y las arterias pierden elasticidad. Y sufrir ansiedad aumenta todavía más el riesgo de que tengan un problema cardiovascular importante.

EL ADULTO MAYOR Y LA DESNUTRICIÓN

Tarazona, M: Según el estudio realizado, nos indica que las personas adultas mayores que viven solas, no se sienten así, si permanecen socialmente comprometidas y disfrutan de la compañía de los que les rodean.


El 25% de los ancianos españoles tiene riesgo de desnutrición y les predispone a padecer trastornos como infecciones, fracturas, déficit cognitivo, anemia y fragilidad de la piel. Uno de los principales colectivos que presentan desnutrición en España, además de niños y adolescentes, son las personas mayores. Esto se debe principalmente a que su dieta puede ser, en ocasiones, algo monótona y con baja densidad de nutrientes, con un déficit en la ingesta de calcio, cinc, magnesio, hierro y vitaminasSegún datos recientes de un estudio recogido por Puente Real Servicios Residenciales para Mayores, el 25% de los españoles mayores de 80 años tiene riesgo de padecer desnutriciónEl seguimiento y cuidado de la enfermedad es clave para lograr una mayor calidad de vida de cada uno de los residentes. Gonzalo Hernández, director de Puente Real, ofrece las claves para la atención de este tipo de usuarios:

  • Detección de los principales indicadores de desnutrición en los ancianos. La dieta de los mayores puede ser monótona y con baja densidad de energía y un déficit en la ingesta de algunos nutrientes y vitaminas. «Detectar a tiempo los principales síntomas es vital para el cuidado de un adulto mayor. La desnutrición puede implicar trastornos como infecciones, fracturas, déficit cognitivo, anemia y fragilidad de la piel», comenta Gonzalo Hernández.
  • Planificar cuidadosamente la alimentación en base a las necesidades de cada cliente. La alimentación de las personas mayores debe ser planificada teniendo en cuenta las necesidades de cada persona, en base a su edad, grado de actividad, patologías previas, gasto energético, etc. Esta planificación deben llevarla a cabo profesionales de la nutrición cualificados, dado el especial colectivo que estamos tratando.
  • Proporcionar a los profesionales de los centros la formación necesaria en nutrición. Facilitar formación a los profesionales del centro y contar con la opinión de un experto en materia de nutrición y alimentación, son claves para detectar pacientes en riesgo de desnutrición y malnutrición para establecer las medidas pertinentes para su resolución.
  • Dieta controlada. Al mismo tiempo, para tener la enfermedad bajo control, también se debe pautar un adecuado consumo de alimentos necesarios para el funcionamiento de los órganos vitales. Las reservas energéticas se gastan en busca de nutrientes y, por ello, es vital que los mayores estén acompañados en las comidas y que haya un control de todos los alimentos que ingieren.
  • Llevar a cabo un plan de seguimiento de los cuidados y tratamientos nutricionales. Desde el centro es imprescindible que se lleven a cabo seguimientos y controles en la evolución del paciente desnutrido. Es importante que se realice un registro de los diagnósticos de los usuarios con desnutrición relacionada con la enfermedad, así como de las intervenciones realizadas para revertirla.

lunes, 19 de mayo de 2014

CINCO CLAVES PARA ENRIQUECER EL ENVEJECIMIENTO

1.- Romper con la creencia de que el deterioro es un aspecto ineludible de la vejez.
claves del envejecimiento
Existe una tendencia a concebir el desarrollo humano como un ciclo, donde hay un comienzo marcado por la infancia y la adolescencia, luego una plenitud, donde situamos a los adultos jóvenes y a los adultos, y luego vendría una etapa de deterioro donde paulatinamente las capacidades alcanzadas tenderían a ir disminuyendo.


Si bien es cierto que el cuerpo va resintiendo el paso del tiempo, la disminución de las capacidades aumenta más por  la falta de actividad física, que por el paso de los años. Sobre el supuesto deterioro mental adjudicado al paso del tiempo, se ha comprobado que este no es propio de la edad avanzada. Existen enfermedades asociadas a esta etapa, pero estas son enfermedades y no es la norma.
El gran problema es que las creencias que tenemos arraigadas pueden ser una trampa en la forma de envejecer, ya que funcionan como profecías auto cumplidas. Si una persona está convencida que al llegar a cierta edad le será más difícil aprender o enfrentar un cierto tipo de situaciones, irá rehuyendo asumir desafíos,  lo que repercutirá en un paulatino menoscabo producto de la falta de ejercitación más que de la edad.
El antídoto es valorar la etapa que se vive como un periodo de crecimiento, estimulando cada una de las dimensiones que nos hacen ser personas (física, cognitiva, afectiva y espiritual) para permitirnos un desarrollo integral.
2.- Cultivar la autoaceptación y la autoestima.
Aceptarse como uno es, con las cualidades y los defectos que nos constituyen, asumiendo la situación y el contexto en el que se encuentre sin rencores hacia otros, ni culpas por haber cometido errores.
¿Quién no se ha equivocado?. Culparnos por hechos del pasado sólo nos hace ir hacia atrás, alejándonos del presente y por lo tanto, impidiéndonos comprender lo que sucede en nuestro entorno de manera nítida, lo que puede hacer que nos equivoquemos en el presente, y que mañana nos arrepintamos de lo que hoy hicimos.
3.- Mantener y buscar nuevos vínculos.
Las emociones y sentimientos que vivenciamos cada día nos hacen experimentar la vida como placentera, o por el contrario, impiden su valoración. Las relaciones de amistad y amor son la mejor fuente para potenciar afectos que nos permiten enfrentar la vida con entusiasmo y energía, aspectos claves para no dejarse estar y cultivar el autodesarrollo.
Aumentar la flexibilidad para establecer nuevos vínculos con personas que no pertenecían al círculo habitual de antaño, es crucial porque en esta etapa es frecuente perder seres queridos y, luego de vivir los duelos, es necesario buscar otras personas con quienes compartir el día a día.
4.- Buscar momentos de alegría.
El autoconocimiento es esencial para que cada cual busque activamente momentos de placer y de alegría. En esta etapa el estado emocional es realmente clave, y estar atento a cuadros depresivos es indispensable para prevenir el deterioro. Estos trastornos pueden ir asociados a un deterioro cognitivo importante, constituyendo una seudodemencia. El gran peligro es que si no se abordan a tiempo el daño cognitivo puede ser irreversible.
Fuente: La Segunda.
5.- Hacer las paces con la muerte.
Probablemente es uno de los grandes desafíos del ser humano. Aceptar la muerte como parte del ciclo en el cual estamos insertos nos trae varios beneficios, como permitirnos apreciar el momento presente, no cayendo en actitudes hipocondríacas donde el continuo  temor a enfermarse haga que una persona viva con un cuidado desmedido en lo que come, o yendo al doctor ante cualquier dolor, por mínimo que sea, impidiendo con ello enfocarse en actividades de mayor goce y crecimiento.
Tener presente que la muerte es una certeza y amigarse con ella ayuda a ir desprendiéndose del apego a las cosas materiales, y por lo tanto volcarse más a los afectos y a las relaciones con quienes queremos.
Amanoz. Fundación Juan Carlos Kantor. (2014) Cinco claves para enriquecer el envejecimiento. Recuperado el 19 de Mayo del 2014 de: http://www.amanoz.cl/?p=2919&utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=cinco-claves-para-enriquecer-el-envejecimiento

lunes, 12 de mayo de 2014

EL CUIDADO DE LA SALUD CARDIOVASCULAR PUEDE PREVENIR LA DEMENCIA



Así lo señalan científicos del campo de la salud mental de la Universidad de Costa Rica (UCR)
UCR/DICYT Las personas que han llevado algún tratamiento para atender enfermedades cardiovasculares tienen menos probabilidades de desarrollar demencia al llegar a la adultez mayor. Así lo descubrieron científicos del campo de la salud mental de la Universidad de Costa Rica (UCR). La investigación abarca siete años de trabajo de la Clínica de la Memoria del Hospital Nacional de Geriatría y Gerontología.

 El estudio revela factores de protección, como el cuido de la salud cardiovascular mencionado. Además, revela factores de riesgo que aumentan la probabilidad de padecer la demencia senil. 
El factor de riesgo más fuerte es el haber padecido enfermedades de transmisión sexual. Esto aumenta en dos y media veces la posibilidad de desarrollar algún tipo de demencia.
¿Qué es demencia?
Bajo el término “demencia” se aglutinan varios tipos de demencia que se caracterizan por la pérdida progresiva de las funciones cognitivas, como la memoria, la atención, la toma de decisiones, el juicio, el pensamiento, el razonamiento, la orientación espacial, el cálculo y el lenguaje. Esto provoca incapacidad para realizar las actividades de la vida diaria. 
Es causada por daños cerebrales de las células del sistema nervioso central, llamadas neuronas. El daño en estas neuronas puede ser degenerativo por el avance de la edad, como la demencia tipo Alzheimer; o bien por insuficiencia de abastecimiento de oxígeno y glucosa al cerebro debido a mala irrigación y arterioesclerosis de los vasos cerebrales, como es el caso de la demencia vascular.
El cerebro pesa solo 1.300 gramos y representa solo el 2% del peso corporal, pero consume un 20% de todo el oxígeno y de la glucosa que transporta la sangre. Las neuronas requieren gran aporte de oxígeno para quemar glucosa y generar energía, ya que son muy activas. Por lo tanto, son las células que menos toleran la falta de sangre y la carencia de oxígeno.
Protección y riesgo 
El hecho de que el tratamiento para mejorar la salud cardiovascular previene la demencia senil, puede estar asociado con que una mayor atención hacia la salud en general, mejora en el estilo de vida, lo cual posibilita un cerebro más sano en edades avanzadas.

El estudio determinó que el principal tipo de demencia que se presenta en nuestro país es tipo Alzheimer y en el segundo lugar se encuentran las cardiovasculares. Además revela datos sobre la situación en Costa Rica en materia del deterioro cognitivo leve, así como del estado previo o intermedio entre la persona sana y aquella que presenta algún tipo de demencia.
 Una de las deducciones más importantes es que, aunque la demencia es frecuente en edades avanzadas de la vida, no es del todo inevitable. Por el contrario, sí es posible envejecer sin demencia.
Los resultados consideran adultos mayores provenientes de toda la población costarricense, pero debido a que la muestra estudiada proviene de la consulta del Hospital Nacional de Geriatría y Gerontología, ellos son especialmente válidos para personas de clase baja y media.
Esta es la investigación más completa que se ha realizado en el país sobre demencias. Abarcó una muestra de 3.300 pacientes de 60 a 98 años de edad, que han consultado por con algún mal funcionamiento de la mente o la memoria durante los últimos siete años en el Hospital Nacional de Geriatría y Gerontología.
Por la UCR participaron el Instituto de Investigaciones Psicológicas (IIP) y el Centro de Investigaciones en Neurociencias (CIN), por el Hospital Nacional de Geriatría y Gerontología participó la Clínica de Memoria y Trastornos de la Conducta
Dtyt Agencia Iberoamericana de Ciencia y tecnología. (2014). El cuidado de la salud cardiovascular puede prevenir la demencia. Recuperado el 12 de Mayo de 2014 de:http://www.dicyt.com/noticias/el-cuidado-de-a-salud-cardiovascular-puede-prevenir-la-demencia



MANTENGAMOS UN CORAZÓN SALUDABLE!!!


Tarazona, M. Ayudemos a entender y hacerles ver a los adultos mayores que una vida, puede ser mas saludable y llevadera. De nosotros depende nuestra salud y bienestar.


ENFERMEDAD CARDIOVASCULAR:
  •  La enfermedad que afecta al corazón y vasos sanguíneos (tanto en venas como arterias)
  • Las alteraciones de la estructura vascular o su función, afectan la circulación y pueden suponer una amenaza para la vida.
Investigaciones clínicas han identificado varios factores que predisponen al individuo a padecer enfermedades cardiovasculares.
Los factores de riesgo se clasifican en 2 categorías:
1- Los que pueden ser modificados por el individuo (edad,sexo,raza y antecedentes familiares)
2- Los que se pueden modificar: tabaco exceso de grasas, obesidad,diabetes, hipertensión, falta de ejercicio físico, estrés, anticonceptivos orales.

Siempre Activo. (2014). Cuidando tu Corazón. Recuperado el 12 de Mayo de 2014 de: https://www.facebook.com/SiempreActivo.Peru

CENTENARIOS Y SALUDABLES: LA CLAVE ESTÁ EN LOS GENES

Un gran porcentaje de las personas que superan los 100 años han evitado muchas de las patologías asociadas con el envejecimiento, como las cardiovasculares o el cáncer.

Centenarios y saludables: la clave está en los genesLlegar a los 100 años es más que una cuestión de suerte; factores genéticos y ambientales hacen que una persona supere los 100 años. Pero además, según explica a ABC Alejandro Lucía, de la Universidad Europea, las personas que llegan a centenarias, en un gran porcentaje, han «evitado muchas de las patologías asociadas con el envejecimiento, como las cardiovasculares o cáncer» . Y, asegura, esa excepcional longevidad ‘saludable’ es un rasgo que se hereda parcialmente.
El equipo de Lucía investiga los posibles genes y mutaciones genéticas que pueden estar asociadas con la longevidad saludable. «Estudiamos grupos de centenarios y supercentenarios –más de 110 años- de España, Italia y Japón y comparamos su genética con un grupo control de personas, sanas o no, para determinar las discrepancias genéticas».
En su opinión, estas personas conforman un modelo de envejecimiento saludable, ya que cuando nacieron, a principios de 1900, «no se habían producido avances de la medicina que ha sido claves en el aumento de la esperanza de vida, como los antibióticos o los avances en medicina cardiovascular».
Explica Lucía que hay diversas variantes de genes que son candidatos a poseer las claves de una senectud saludable. Por ejemplo, una variación en la secuencia del ADN llamada polimorfismo rs1333049 en el cromosoma 9p21.3 se relaciona con dolencias crónicas asociadas al envejecimiento -sobre todo con las enfermedades cardiovasculares-. Pero, añade, también hemos visto que el «alelo 2 del gen apoE, gen relacionado con la enfermedad de Alzheimer, se asocia a una mayor probabilidad de ser un centenario saludable».

Los centenarios son un modelo de envejecimiento saludable , ya que cuando nacieron no se habían producido avances de la medicina que ha sido claves en el aumento de la esperanza de vida.

En el caso del polimorfismo rs1333049, en un trabajo que se publica en la revista «Age», los investigadores han visto que alelo C es la copia de este gen relacionada con un mayor riesgo. Para averiguar si este polimorfismo también se asocia con la longevidad extrema, los investigadores han analizado en dos cohortes independientes, tanto por la geografía como por la etnia, las frecuencias de este polimorfismo entre centenarios y adultos sanos.
La muestra estudiada contaba con 152 españoles de entre 110 y 111 años y 742 japoneses de edades entre 100 y 115 años. «Esta variante puede asociarse con la longevidad extrema, sobre todo en la población española», señala Lucía. «Además, vimos que el alelo de riesgo disminuye las posibilidades de llegar a cumplir cien años».
La frecuencia de la variante de riesgo C en los centenarios españoles era de un 47,0%, menor que en las personas sanas que se tomaron como muestra de control en el estudio (52,9%) y los individuos con enfermedad cardiovascular (55,1%). También se hallaron diferencias significativas entre los centenarios y los dos grupos de control al comparar sus frecuencias genotípicas, es decir, la proporción de individuos con una secuencia de genes concreta.
En Japón
En la muestra de japoneses, los resultados fueron distintos. Entre los nipones, la variante del gen de riesgo tenía una frecuencia similar en centenarios (46,4%) y en controles sanos (47,3%), pero era menos frecuente que en los controles con enfermedad cardiovascular (57,2%).
Aunque no se conocen los mecanismos biológicos por los que este polimorfismo podría influir en el envejecimiento, se encuentra adyacente a dos genes, llamados CDKN2A y CDKN2B, que tienen una importante función de regulación del ciclo celular. «De hecho, el CDKN2A interviene en la vía de señalización del p53, una de las más importantes en la regulación de la senescencia celular», añade Lucía.
Además este equipo publicará en breve un nuevo artículo que relaciona lairisina, una hormona que convierte la grasa blanca (mala) en parda (buena), con la longevidad. En ese trabajo, realizado en los centenarios italianos, «hemos visto que los niveles de esta hormona son casi el doble en los centenarios en la población control». Ahora bien, advierte, «eso no quiere decir que tengamos que tomar todos irisina para vivir más».

Japón y Puerto Rico son los dos países donde viven más centenarios

En cualquier caso, subraya Lucía, los centenarios no son solo la cúspide de la pirámide poblacional, «también representan un modelo de envejecimiento saludable pues han pospuesto, e incluso a veces evitado, enfermedades crónicas propias de la edad y la pérdida de independencia y suelen estar igual de sanos que los nonagenarios».

Por esta razón, según los autores es importante intentar conocer los factores genéticos o ambientales que condicionan las posibilidades de llegar a esa edad. Aunque son necesarias más investigaciones, los datos de este estudio coinciden con otros publicados recientemente en la población mediterránea del norte de Italia, « por lo que el efecto de este gen parece existir al menos en el sur de Europa». Y un dato para finalizar: los países en donde más centenarios hay son Japón y Puerto Rico.

ABC Salud. (2014). Centenarios y Saludables: La Clave está en los genes. Recuperado el 12 de mayo del 2014 de:  http://www.abc.es/salud/noticias/20140507/abci-longevidad-saludable-201405071240.html